Nosotros no mentiremos



Nosotros no mentiremos,
No habremos de renunciar al oro falso
Como quienes apelan de pronto a una impostura;
No diremos que las lluvias traen paz y las inundaciones beneficio,
Que pueden las cordilleras bajar a las llanuras,
O que en días aciagos el fervor se mantiene
Como un metal de permanente brillo.

No, nosotros no mentiremos;
No elegiremos al hijo un sitio fatuo,
No instaremos a su alma a la mansedumbre
Ni al inútil orgullo que desvía la luz de la justicia.

No iremos a compartir la mesa
De los mercaderes, no armaremos las trampas
Que ellos preparan a los pájaros desorientados en invierno,
No deformaremos tampoco nuestra
Historia de amor y de penurias
Y la ofrecemos tal cual sea en su copa de fiebre y de tormento;
Y si tuviésemos que edificar en la ilusión
Y en el tul del ensueño nuestro abrazo perenne
Será veraz, desgarrador y puro,
De modo tal que puedan acercarse a este sitio los claros y los simples.

No, no diremos siquiera
Que no envejeceremos, no subiremos a las nubes ni bajaremos de las nubes,
Y sólo así, con el cáliz en alto, ayudaremos a vivir
Con nuestra sola verdad clara, con el idéntico
Gesto con que ayudamos a atravesar la calle a los mendigos,
Y seremos los primeros y los últimos,
Igual a todos los mortales masticando su yerba.

No, nosotros no mentiremos.
 
Elvio Romero