Penumbras

 
 
La noche se perdió en tu pelo,
la luna se aferró a tu piel
y el mar se sintió celoso,
y quiso en tus ojos
estar él también

Tu boca sensual, peligrosa...
Tus manos la dulzura son.
Tu aliento, fatal fuego lento
que quema mis ansias
y mi corazón.

Ternura que sin prisa apura,
caricias que brinda el amor,
caprichos muy despacio dichos
entre la penumbra
de un suave interior.

Te quiero, y ya nada importa.
La vida lo ha dictado así.
Si quieres, yo te doy el mundo
pero no me pidas que no te ame así,
que no te ame así...
que no te ame así...


Sandro