Un ciego a otro ciego

A Alberto Girri
 
Oye, pastor de sombras,
leo tus versos y oigo
conmovido el oscuro
rumor que los frecuenta.
Tú sufres, ¿pero qué es
el perro que te muerde
o el buitre que desgarra
tus entrañas?... Escucha:
nunca saldrás de ti
por más que te remuerdas;
el remordimiento es
pasión de la soberbia.
Eres tú, que te inmolas
en sacrificio a ti,
maldito y adorado.

Basilio Uribe