Mostrando las entradas con la etiqueta Donoso Correa Nina. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Donoso Correa Nina. Mostrar todas las entradas
A lo lejos pacían los rebaños
Miré mi alforja y la encontré vacía.
A lo lejos pacían los rebaños
que loca pastoreó mi fantasía...
paso a paso subí por los peldaños
y el universo me tembló en la mano
en su pura y exacta geometría.
¡Catedral del amor que el artesano
sin tiempo y sin espacio construía!
¡Giraban en los cielos, luminosas,
ondas venidas del meollo mismo
de la materia virgen de las rosas
y heridas por la luz se deshojaban
girando, vida muerte, en el abismo
donde las rudas piedras se forjaban!
Nina Donoso Correa
En recuerdo
Porque tenía el corazón alegre
y un palomo dormido en la garganta,
amé la nota de su frase tierna
y aún me pena en el alma su recuerdo.
Porque era dulce, irónico y lejano
y el viento se enredaba en sus cabellos,
porque aromaba el canto y endulzaba
la espina que en la rosa me ofrendaba...
Porque gusté con él las noches pálidas
y sorprendimos juntos el encanto
de un beso bajo el agua...
Porque era triste a veces
e inundaba mi alma de tristeza,
porque me amaba tierna, inmensamente
y nunca dijo nada.
Por eso su recuerdo es como un cíngulo
de apretadas estrellas en mi alma...
y un palomo dormido en la garganta,
amé la nota de su frase tierna
y aún me pena en el alma su recuerdo.
Porque era dulce, irónico y lejano
y el viento se enredaba en sus cabellos,
porque aromaba el canto y endulzaba
la espina que en la rosa me ofrendaba...
Porque gusté con él las noches pálidas
y sorprendimos juntos el encanto
de un beso bajo el agua...
Porque era triste a veces
e inundaba mi alma de tristeza,
porque me amaba tierna, inmensamente
y nunca dijo nada.
Por eso su recuerdo es como un cíngulo
de apretadas estrellas en mi alma...
Nina Donoso Correa
Lágrimas
Camino de las lágrimas que sigo
buscando el hondo mar que las produce
por el paraje del dolor conduce
al pastor sin cayado y sin amigo.
En concilios de llantos y sollozos
su rebelde principio torturado,
buscó la luz del ojo enamorado
que las vertiera en lágrimas y gozos.
Surca pausadamente mis mejillas
y detenido cerca de mi boca
su azul río de sal ya se desboca.
Saltan al pecho, siguen de puntillas,
mas, al caer sobre mi mano inerte,
vuelvo otra vez a amarte y a perderte.
buscando el hondo mar que las produce
por el paraje del dolor conduce
al pastor sin cayado y sin amigo.
En concilios de llantos y sollozos
su rebelde principio torturado,
buscó la luz del ojo enamorado
que las vertiera en lágrimas y gozos.
Surca pausadamente mis mejillas
y detenido cerca de mi boca
su azul río de sal ya se desboca.
Saltan al pecho, siguen de puntillas,
mas, al caer sobre mi mano inerte,
vuelvo otra vez a amarte y a perderte.
Nina Donoso Correa
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
