*



Son desbordadas noches
caminares bajo la luna afuera
el mundo activo oleaje en la cabeza
marejada de ruidos y de impulso
agudo grito astucia de esas noches.

Noches que son alcohol y que son vasos
desasosiego andante compulsivo
reprochables virajes de arraigo y desarraigo.

Es quedarse desnudo mirándose a uno mismo,
es nada sucediendo y todo adentro.
Horas que no son nada, noches como de ausencia repentina
buscando el permanente, frágil renacimiento.

O una calle imposible de plátanos coherentes
una ciudad poblada de vasos con pitanga
presentidos tranvías corriendo suburbanos entre radios, malvones
cerca de costa y fábricas.

 
Rolando Faget
en Poemas del río marrón, 1971.