Misionerita

 
Bajo un hermoso y dulce cielo guaraní,
reluce eterna la aurora feliz,
en la esmeralda de tu selva como el mar,
hay cien caminos de mágico rubí.

Bajan las aguas del gran Río elemental,
sobre tu flanco, maduro al sol,
carne vibrante el corazón de la espesura
es un misterio impenetrable,
en la noche azul.

Misionerita,
un corazón canta
endecha tierna de rendido amor,
en el homenaje a tu heroica tierra
dejo el acento de mi corazón;
tiembla en el pecho
de tu voz el canto,
con voz de guitarra, la dulce ilusión,
es hechizo que regalas a los vientos
que te arrullan con ternura,
en tu esplendor.

Lucas Braulio Areco